Altura y espacios junto a la Catedral
De andar por casa | Zona Catedral
La vivienda que hoy mostramos es una casa que se ubica en la planta principal de un bonito edificio del siglo XVIII en la zona de la Catedral de Cádiz. Todos los materiales del edificio, tanto en los suelos como en las columnas, son de mármol de Carrara; al igual que parte de los suelos de la vivienda que recorremos, que se combinan con el suelo hidráulico.
El propietario adquirió esta vivienda hace dos años y después nueve meses de obras creó un espacio nuevo y actual en un antiguo piso decimonónico, con espacios amplios y abiertos. En su rehabilitación para la ubicación de sus espacios, cambió las estancias, situando las zonas de recibos en el exterior y los baños y dormitorios en los patios interiores. La casa tiene una superficie de 115 metros cuadrados que se reparten en dos dormitorios con dos baños, salón, comedor y cocina.
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{{authors.0}}El salón, el comedor y la cocina se encuentran en una misma estancia protagonizada por su gran espacio, luminosidad y la altura de sus techos.
La cocina, por su ubicación, es de las zonas más frecuentadas de la casa. Una encimera de silestone de color blanco se combina con el marrón rojizo de sus muebles. En una de sus paredes se ha colocado un conjunto de repisas de madera con soporte de hierro en las cuales se apoyan algunos elementos decorativos antiguos, como un molinillo de café o un peso. Un mortero de mármol antiguo ornamenta también una de las esquinas de la encimera.
Seguidamente se ubica el comedor y salón, con suelo hidráulico con un dibujo en su parte central. Una mesa circular con base de hierro y tapa de cristal ocupa parte del espacio junto a un conjunto de sillas de madera e hierro. Entre los muebles que ocupa esta estancia se encuentra una bonita vitrina blanca de hierro y cristal de laboratorio clínico de principios del siglo pasado. En su interior custodia recuerdos y objetos familiares, como algunas condecoraciones familiares de la Armada. Una original lámpara de cristal mallorquina verde que cuelga del techo ilumina el espacio descrito. El comedor y el salón se encuentran delimitados por una pequeña mesa antigua de ajedrez de procedencia familiar.
El salón lo forma una cómoda imperio de gran tamaño de caoba rubia junto a un sofá. En su parte central se coloca un baúl antiguo de procedencia familiar de guardiamarina, con una tapa de cristal, que se utiliza como mesa. Entre los objetos que ornamentan este espacio se encuentran un antiguo reloj con maquinaria de principios del siglo pasado y caja de pino, y una antigua máquina de coser de la marca Singer.
La galería de la casa recibe del patio la luz natural a través de los grandes ventanales de madera. Para la iluminación interior de la galería se utilizan antiguos apliques de metal de gas con tulipas de cristal que han sido electrificados.
El dormitorio principal utiliza como cabecero unas antiguas puertas de la casa que han sido restauradas. En la parte superior del cabecero cuelgan cuatro dibujos realizados a plumilla de diferentes paisajes de la sierra madrileña. En los laterales de la cama se ubica una pareja de mesas de noche lacadas en blanco con cajoneras de rattan. En una de sus paredes cuelga una estantería de madera diseñada por su propietario. Y entre los muebles de este espacio se encuentra un sillón fernandino en cuya parte posterior conserva la inicial y corona del apellido familiar; y el lavabo que se apoya sobre una base de madera.
Junto al dormitorio, el baño combina el blanco de su mobiliario con el hidráulico del revestimiento de las paredes. Se ha restaurado un antiguo arco vidriera que comunica con el pasillo , por el cual recibe la luz natural que le llega del patio. En la decoración su propietario hace un guiño a su profesión y su pasión por el mar y la Marina española, con muchos elementos que ornamentan la casa como sables, cartas náuticas, maquetas de barcos y condecoraciones.
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